Avd. Juan de Austria, nº 4, 1º C - 28805 Alcalá de Henares

Centro de Psicología y Logopedia Escolar Juan de Austria (Alcalá de Henares)

Preguntas Frecuentes



¿Cuándo acudir al psicólogo?

  • Cuando nos sentimos incapaces de resolver o afrontar una situación personal, familiar o social que nos desborda.
  • Cuando nuestro comportamiento nos produce sufrimiento a nosotros mismos y/o a los demás.
  • Cuando tenemos sentimientos recurrentes de miedo, tristeza, culpa, ira, indefensión, frustración, impotencia, fracaso, etc.
  • Cuando no superamos la muerte de un ser querido o un trauma.
  • Cuando queremos adquirir nuevas habilidades para nuestro desarrollo personal.
  • Cuando nos apetece volver a sonreír y ser felices y no somos capaces de conseguirlo.

¿Cuándo llevar a un niño al psicólogo?

  • Siempre que su pediatra lo indique.
  • Cuando en el ámbito escolar nos lo recomienden.
  • Cuando exista fracaso escolar.
  • Cuando detectamos cambios en el estado de ánimo o en el comportamiento del niño.
  • Si sufre miedos o estados de ansiedad.
  • Si sufre enuresis.
  • Si presenta dificultades para concentrarse, con o sin hiperactividad.
  • Cuando presenta dificultades para relacionarse con otros niños o con los adultos.
  • Si presenta trastornos del sueño o de la alimentación.
  • Cuando no sabe respetar los límites o reglas.
  • Si tiene celos exagerados.
  • Cuando es inseguro y presenta una baja autoestima.

¿Cómo le informo a mi hijo que va a acudir a un psicólogo?

Dependiendo de la edad del niño la forma de afrontarlo será diferente:

  • Niños menores de 3 años: no es preciso dar una explicación previa. Puede ser conveniente, según estamos yendo a la consulta por primera vez, que el adulto que acompaña al niño hable con él de forma natural describiendo el entorno físico y a la persona que van a ver.
  • Niños de 3 a 6 años: se debe informar al niño antes de la visita pero sin demasiada antelación. La información debe ser concreta, sencilla, adaptada a su lenguaje explicando que se va a un especialista para solucionar el problema que le afecta (miedos, celos, rendimiento escolar, timidez, etc.). Deberemos responder sólo a las preguntas formuladas por el niño, si las hace.
  • Niños de 6 a 12 años: es conveniente dar la información varios días antes de la primera cita para que el niño se vaya haciendo su propia idea. La explicación será más extensa y conviene fomentar las preguntas para que todos los posibles temores o dudas queden resueltos. Es importante motivar al niño para que acuda a gusto.
  • Adolescentes: es la edad más difícil. Son los padres los que deben tomar la decisión y comunicársela de tal manera que entienda que ellos no son capaces de resolver el problema y es necesario acudir a un especialista. Lo habitual es tener éxito, pero si no es así recurriremos al apoyo de personas que tengan influencia sobre él (amigos, otros familiares, etc). No es conveniente recurrir a los castigos.

¿Qué es la ansiedad?

Cuando las emociones de angustia se vuelven excesivas e incontrolables llegando a producir gran malestar, es cuando hablamos de un trastorno de ansiedad.

Entre los tipos de trastornos de ansiedad destacan:

a) Trastorno de ansiedad generalizada.

Algunos síntomas son:

  • Sentimientos de irritabilidad.
  • Dificultad de controlar las preocupaciones.
  • Dolores físicos sin una razón específica.
  • Facilidad para cansarse.
  • Dificultad para concentrarse e insomnio.

b) Trastorno de ansiedad social. Ansiedad que nace del miedo intenso a las situaciones sociales o a estar ante el público.

Algunos síntomas son:

  • Rubor.
  • Temblores y palpitaciones.
  • Sudoración.

c) Trastorno del pánico. Ansiedad extrema debido a una crisis de angustia espontanea. Cuando la persona siente un miedo intenso por posibles nuevas crisis, se llama ansiedad anticipatoria.

Algunos síntomas son:

  • Temblores.
  • Mareos.

¿Cómo sé si tengo depresión?

La depresión en adultos es, al igual que la depresión infantil, una tendencia constante hacia un estado de ánimo decaído, exagerando lo negativo y envolviendo a la persona en una sensación de tristeza continuada. Sin embargo, hay aspectos que las diferencian. Por ejemplo, en la depresión de adultos los reproches y el sentimiento de culpabilidad son más frecuentes.

¿Qué significa tener problemas de abstracción, dificultad de razonamiento?

Todas las personas tienen la capacidad de aprender nuevos conocimientos, habilidades, destrezas, etc. En realidad, cuando aprendemos, lo que estamos haciendo es extraer lo más importante de la información nueva que se nos presenta, memorizar esa información e integrarla en lo que ya sabíamos.

Tener dificultades de abstracción o razonamiento significa tener dificultades para:

  • Extraer información importante.
  • Detectar la idea principal.
  • Generalizar su aprendizaje a situaciones nuevas.
  • Seguir una secuencia lógica.
  • Comprender juegos de palabras.

Por tanto, los problemas para el pensamiento y dificultades de abstracción no hacen a la persona incapaz de aprender, simplemente hacen más lento ese aprendizaje.

Los padres y educadores deben:

  • Confiar en la capacidad de su hijo o hija.
  • Cuidar su autoestima.
  • Ser pacientes.
  • Utilizar sencillez para cualquier explicación.
  • Premiar los avances dando ánimos y no castigar.

¿Hay que explicar al niño la separación de los padres?

Sí. Cualquier cambio en la rutina diaria y que afecte al niño deberá ser expuesto con tranquilidad pero con seguridad y firmeza, adaptando, siempre, el vocabulario y las explicaciones a la edad del niño. Los niños perciben lo que ocurre a su alrededor, y los tenemos que hacer partícipes para que puedan asimilar los cambios y elaborar la nueva situación.

¿Qué hacer entonces si vemos que nuestro hijo tiene dificultades en el aprendizaje?

Es importante que se realice una evaluación pedagógica para conocer de dónde provienen esas dificultades y poder poner los medios adecuados.

Si se trata de una deficiencia o dificultad en áreas que están por debajo de los aprendizajes, no se va a arreglar nada con presionar al niño y obligarle a que trabaje el doble porque parece que lo requiera. Es preciso que se lleve a cabo un tratamiento enfocado a mejorar estos aspectos lo antes posible. Sin ello el niño no solo no saldrá adelante, sino que agravará sus problemas al irse sintiendo cada vez más al margen de los conocimientos del curso y, en ocasiones, hasta de los propios compañeros.

Cuanto antes se diagnostiquen las dificultades en estas áreas, antes conseguirá el niño adquirir las habilidades para afrontar los aprendizajes posteriores.

¿Qué son los tics?

Los tics son movimientos involuntarios, imprevistos, de corta duración, repetitivos y no rítmicos. Aunque se pueden suprimir por un tiempo, lo cierto es que cuanto más se intentan suprimir, más se incrementan debido a la tensión acumulada.

Los trastornos por tics comienzan entre los 6 y los 10 años y suelen empezar por la cara, cuello, hombros, tronco y manos.

Tras la adolescencia y en la vida adulta suelen reducirse, e incluso llegar a desaparecer.

Las causas que pueden crear tics son:

  • Sentimientos de ansiedad, estrés, tensión…
  • Sentimientos de ira o resentimientos.
  • Excesivos celos.
  • Déficit de atención con y sin hiperactividad.

¿A que edad se debe empezar a recibir tratamiento logopédico?

El tratamiento logopédico se debe empezar a recibir en cuanto se detecta la alteración. Es decir, no hay una edad de inicio, y dado que la logopedia abarca tanto la comunicación, como el lenguaje o habla, puede aparecer en cualquier edad. Es decir, si se observa que un bebe no señala con el dedo lo que desea, ahí ya estamos viendo una necesidad de tratamiento.

Si se observa que un niño de dos años no emite sonidos, estamos también ante un caso de necesaria intervención. Lo que ocurre es que en las edades más tempranas, especialmente hasta los 3 años, la estimulación del lenguaje o de la comunicación esta dentro de las sesiones de estimulación, y hay niños que empiezan a recibir sesiones especificas de logopedia a los 3 años, sin prejuicio de que las hayan recibido antes, pero de una manera más global.

¿Hasta cuando es necesario recibir tratamiento logopédico?

Es necesario recibir tratamiento hasta que desaparezca la dificultad. Los tratamientos de logopedia son eficaces a lo largo de toda la vida en algunos casos, por ejemplo síndrome de Down.

¿A que edad se debe adquirir la /rr/?

El sonido o fonema /rr/ es el último que se adquiere. Si únicamente hay dificultad en este sonido, se considera normal hasta los 5 años.

El fonema “R” se adquiere sobre los 3 años de edad, y es uno de los últimos fonemas que aprendemos a pronunciar. Por consiguiente, es muy común que el niño tarde en pronunciar la letra “R” o que pueda tener problemas con ella. Este defecto del habla, generalmente puede llegar a corregirse por sí solo.

Si el niño alcanza la edad de 5 años y no muestra señal de haber incluido este sonido en su lenguaje, podemos deducir que el niño tiene una dislalia denominada rotacismo de tipo funcional. Es importante corregir esta dislalia funcional, ya que a la edad de 5 años es cuando los niños empiezan a leer. “El fonema /r/, a causa de su delicado mecanismo de articulación, es el sonido más difícil de pronunciar en el lenguaje humano.

¿Es normal que un niño escriba las letras al revés?

Durante los primeros años de aprendizaje de la lectura y escritura, es normal, que aparezcan errores de este tipo. Es decir, deberían desaparecer a lo largo del primer curso de primaria. No obstante, lo ideal es observar al niño en su totalidad, ya que es posible que el escribir las letras al revés nos esté indicando problemas no resueltos en etapas anteriores, como alteraciones en la organización temporal o espacial, de percepción visual, etc.

¿Cómo se si mi hijo tiene dislexia?

Una dislexia no debe ser diagnosticada antes de los 8 años, es decir, más o menos cuando el niño ya lleva 2 años leyendo. Debe ser diagnosticada por un especialista, que evalúe al niño en su totalidad.

La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural.

Los disléxicos manifiestan de forma característica dificultades para recitar el alfabeto, denominar letras, realizar rimas simples y para analizar o clasificar los sonidos. Además, la lectura se caracteriza por las omisiones, sustituciones, distorsiones, inversiones o adicciones, lentitud, vacilaciones, problemas de seguimiento visual y déficit en la comprensión.

El niño/a disléxico debe poner tanto esfuerzo en las tareas de lectoescritura que tiende a fatigarse, a perder la concentración, a distraerse y a rechazar este tipo de tareas. Los padres y profesores procesamos esta conducta como desinterés y presionamos para conseguir mayor esfuerzo, sin comprender que estos niños, realizando estas tareas, se sienten como si de repente, cualquiera de nosotros, nos viéramos inmersos en una clase de escritura china(definición extraída de la web: www.ladislexia.net).

La dislexia, es mucho más que tener dificultades en la lectura y en la escritura, ya que existen problemas de compresión, de memoria a corto plazo, de acceso al léxico, confusión entre la derecha y la izquierda, dificultades en las nociones espacio-temporales…debemos tener en cuenta que no existen dos disléxicos idénticos y por tanto cada caso es único y no tiene por qué presentar la totalidad de los síntomas.

¿A partir de qué edad se puede detectar dislexia en niños?

En principio la edad a la que los expertos dicen que un niño es maduro para leer son los 7 – 8 años, por lo que no podemos afirmar que un niño tiene dislexia hasta esa edad.

¿Cómo podría saber si mi hijo tiene problemas de lectura o escritura?

¿Se siente identificado con estos comentarios?:

  • Es como si se le olvidaran las letras
  • No recuerda los sonidos
  • Confunde algunas letras
  • No hay manera con la p-q-d-b-m-n
  • Cuando escribe no separa bien las palabras
  • No sigue el ritmo de la clase
  • No entiende lo que lee…

Si estas frases le resultan familiares, quizá sea el momento de evaluar si realmente existe o no un problema de lectoescritura.