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Centro de Psicología y Logopedia Escolar Juan de Austria (Alcalá de Henares)

¿Cómo controlar la impulsividad?

¿Cómo controlar la impulsividad?

Por on Abr 17, 2017 in Psicovit | 0 Comentarios

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¿Cómo controlar la impulsividad?

La impulsividad es la predisposición que tiene una persona a reaccionar de forma rápida, inesperada y desmedida. Las personas que no controlan su impulsividad suelen dejarse guiar en sus actos por las emociones y no de manera racional frente a cada situación. Suele ser un acto de defensa que suelen tener algunas  personas donde predomina la frustración, baja autoestima, bajo control  de los impulsos, bajo control sobre situaciones de estrés y pueden llegar a tener acciones o actitudes agresivas hacia las demás personas. Estos comportamientos de impulsividad, pueden tener efectos positivos o negativos, pero siempre, estas personas actúan sin pensar en las consecuencias. Pueden surgir una serie de problemas a la hora de relacionarse con las personas de su entorno y esto puede dar lugar a problemas que causen malestar a otras personas. Esto no quiere decir, que la persona impulsiva lo haga de manera malintencionada o con el objetivo de perjudicar a las demás personas.

Las personas impulsivas suelen caracterizarse por: ansiedad, intolerancia a la frustración, poca paciencia, ser personas demasiado emocionales, exageración, no perseverante, desorganización. Suelen actuar de manera espontánea sin pensar.

La impulsividad se puede controlar, pero es un proceso lento y del que se necesita mucha paciencia, pero se termina consiguiendo. Desde pequeños se puede ir enseñando a los niños mediante una serie de estrategias a controlar estos impulsos, para mejorar las situaciones en el día a día.

  • ¿Qué podemos hacer para controlar la impulsividad?

Es importante tener paciencia y realizar los siguientes consejos para mejorar nuestra actitud y no dejarnos guiar por las emociones y la espontaneidad sin pensar.

¿Qué hacer?

  • Pensar las cosas antes de actuar, es decir, pensar si lo que vamos a hacer es lo correcto y las consecuencias, tanto positivas como negativas que podemos tener si realizamos esa acción.
  • Contar hasta diez antes de actuar, de esta manera podemos controlar el estrés y la frustración.
  • Escuchar a las otras personas.

  • Meditación
  • Comunicación y verbalizar los problemas que pueden surgirnos. De esta manera, además de relacionarnos y sociabilizar con las personas, nos permite expresar lo que pensamos o sentimos y además nos hace pensar en cómo podemos actuar.
  • Aumenta la actividad física. Muchas personas tienen mucha energía acumulada, de tal manera que ante situaciones de estrés reaccionan de una manera que no es la adecuada. Realizando ejercicio, permitirá liberarse de ese estrés y esa carga emocional que tienen.
  • ¿Cómo hacer que los niños controlen esta impulsividad?

Los niños que no controlan su impulsividad, suelen ser niños que actúan sin pensar si lo que hacen está bien o mal y si perjudica a los demás, no toleran la frustración, tienen rabietas, no tienen paciencia, cambian de actividad constantemente y no prestan atención, dificultad de realizar actividades en grupo, actividad excesiva, comportamientos agresivos, desorganización y problemas para organizar planteamientos, dificultad para esperar turno en los juegos, entre otros.

Es importante seguir una serie de pautas y acciones para ayudar a que los niños controlen está impulsividad tanto en el colegio, como en su entorno familiar.

¿Qué podemos hacer?, ¿Qué puede hacer?

  • Es importante realizar actividades de autocontrol y aprender a controlar las situaciones (técnica de la tortuga)
  • Analizar las situaciones de impulsividad que puede tener el niño y mediante la comunicación con él, analizar la situación, qué hizo, por qué y cuáles han sido las consecuencias. Es importante la comunicación y la verbalización de los actos y cómo deberíamos actuar de manera correcta.
  • Enseñarle al niño qué es lo que se puede hacer y qué no se debe hacer.
  • Establecerle una serie de normas e instrucciones específicas y claras. Deben ser cortas y que el niño pueda cumplirlas acorde a su edad. Cuando lo consiga, obsequiarle con un premio.
  • Enseñarle que hay que pensar las cosas antes de actuar.
  • Enseñarle a contar hasta diez antes de actuar.
  • Realizar actividades físicas para canalizar la energía acumulada y las emociones.
  • Enseñarle a esperar turno y a ser paciente. Debe aprender a escuchar a los demás.
  • Enseñarle a tener otra serie de alternativas para conseguir las cosas y no tener rabietas o frustración cuando no consigue lo que quiere.
  • Establecerle una rutina para que el niño aprenda a que existe un orden. (Utilización de una agenda para planificación de las actividades)
  • Realizar actividades para potenciar y mejorar la atención.
  • Realizar actividades de relajación y rituales relajantes en casa, como pueden ser: leer un cuento, realizarle un masaje, ejercicios de respiración, darle un baño caliente, entre otros.

 

PSICOVIT, 17 de abril de 2017

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